Una canción de la calle no puede ser mal escuchada
Siendo muchacho, aficionado a la música, rodeado siempre de amigos a los que les gustaba estar con una guitarra cantando, en las afueras de algún parque, haciendo chistes, pasando una noche de recuerdos y viejas melodías, donde a veces los tragos vienen y van, aparecen nuevos amigos, en fin. La alegría de estar en esa fraternidad, te inspira a cantar recuerdos de tu niñez. Mi amigo Lucho, baterista dela banda de entonces, compartía conmigo muchas de esas noches de música. Recuerdo un momento especial en Milagro, en casa de Orlando Pelayo, otro gran amigo, ahora mi compadre. De un momento, surgió en la guitarra una introducción para una pegajosa canción que todos habíamos escuchado en las escuelas, fácil de cantarla y de seguirla. Todo fue decir: " Bidum, bidum... bidum, bidum - bidum" Y surgieron cantando los versos de Lucho, tal y cual como se cantaban en la escuela. Los muchachos se alegraron muchísimo y soltaron risotadas en ese espléndido momento. ...